
Lo mejor para sumergirte en Berlín es adoptar su estilo de vida. Con una población tremendamente joven (más de la mitad tiene menos de 35 años) y de mentalidad tolerante, aquí lo que se lleva es estar fuera de casa: puedes asistir a alguna exposición de arte moderno, tumbarte en alguno de los muchos parques de la ciudad o tomar el brunch con los amigos.
En los últimos cinco años la ciudad se ha transformado casi por completo con la construcción de nuevos ejemplos de arquitectura moderna, como la Potsdamer Platz, a la sombra de rascacielos y ascensores de cristal. Berlín ya no es la ciudad derruida, repleta de casas de okupas y centro del movimiento punk, como en los años posteriores a la caída del muro, sino un lugar cada vez más armonioso, de grandes avenidas con poco tráfico, que cuida con mimo sus monumentos y con una población que ama la cultura y la diversión y además es capaz de las ideas más surrealistas y originales.
Fuente: deviajes.es

Domingo, 26 de Julio de 2009
Alemania, Europa, Guías