Senegal es un lugar lleno de contradicciones.
Abierto por un lado a la modernidad y al mundo exterior, el país sigue estando también muy apegado a sus tradiciones, que se basan en el honor (diom), la hospitalidad (teranga) y el respeto a los mayores. Desde el gran Leopold Sedar Senghor hasta Mariame BA, Senegal ha producido algunos de los mejores artistas africanos y todavía continúa ejerciendo un papel fundamental en las artes, la cultura y la política del África occidental. La música senegalesa, en especial el estilo mbalax, se ha hecho muy popular a nivel internacional durante las dos últimas décadas gracias a artistas como Youssou N’dour y Baba Maal, mientras que la cocina nacional se considera una de las mejores de África.
El país obtuvo la independencia de Francia en 1960. Desde entonces, se ha mantenido como una de los sistemas democráticos modélicos de África, con un sistema multipartidista y una gran tradición de poder civil. Senegal es el país más industrializado del oeste de África tras Costa de Marfil. No obstante, aún hay mucha pobreza y el índice de desempleo es alto. Las regiones que rodean a Dakar y Saint-Louis, colonizadas en la década de 1840, fueron los primeros territorios del antiguo imperio francés del África subsahariana. Dakar, capital del África Occidental Francesa desde principios de 1900 y capital del actual Senegal, es una moderna ciudad con buenos restaurantes y tiendas y un importante puerto de escala de cruceros internacionales.
El turismo es una de las industrias con mayor crecimiento de Senegal. En 2000, fue clasificada como la segunda industria más importante del país tras la pesca y por delante del cultivo de cacahuetes y la extracción de fosfatos. Las consecuencias se han dejado sentir especialmente en la Petite Côte, la principal zona turística del país, en la que Saly, originalmente una pequeña aldea pesquera, ha crecido hasta convertirse en un destino turístico internacional.
Senegal ofrece una serie de atractivos que lo convierten en un fascinante destino turístico: seis parques nacionales y cuatro reservas, una gran variedad de pájaros, fauna y posibilidades de practicar la pesca y el submarinismo. Son sin embargo sus gentes, su música, cultura y artesanía lo que convierten a Senegal en lo que es: un cautivador, diverso y colorido país.
Fuente: guiamundialdeviajes.com

Miércoles, 24 de Febrero de 2010
Senegal, Tipos de viaje, África